La creciente concentración de las radios chilenas en un gran conglomerado dista mucho de nuestra autocomplacencia sobre nuestros logros como país del bicentenario. Hoy particularmente en Santiago casi un 60% de las radios comerciales pertenece sólo a un conglomerado, y del porcentaje restante un importante número está dedicado a radios de carácter religioso, y lamentablemente sólo existen dos radios universitarias (Universidad de Santiago y Universidad de Chile). Pero lo más risible de todo este negro panorama radial lo encontramos al ver la situación de las radios comunitarias, pues a propósito del Proyecto de Ley de Radios Comunitarias, poco podemos jactarnos que es suficiente el avance aunque si es un logro pero muy pequeño para la importancia que pueden tener estas radios pequeñas. Para entender el contexto de esta ley primero debemos señalar que durante este último tiempo las radios comunitarias han sufrido incalculables atropellos por parte de la autoridad y han sido perseguidas por el uso que muchas ellas hacen del espectro radioeléctrico. Así actualmente existe un desfile de querellas, y allanamientos para muchos de quienes participan en estas radios cuyo único delito es el participar usando espacios con fines culturales. En Santiago, el ministerio público presentó cargos en contra de los administradores de Radio Sin Tierra de la comuna de la Reina, y se han efectuado allanamientos contra las estaciones UV15, 2000 FM, y Radio Placeres de Valparaíso solicitados explícitamente por el presidente regional de la ARCHI en la Quinta Región, Eugenio González (el “Tiqui González”, dueño de la Radio Congreso), justificando todo esto en razón de que a su parecer estas radios representan una competencia.
La precaria situación que viven las radios comunitarias tiene su germen en el poco espacio que estas hasta ahora han tenido para emitir sus transmisiones de forma lícita, pues casi 99 % del espacio esta legalmente destinado sólo a radios comerciales. Sin embargo el nuevo proyecto de ley cambia de mínima forma la actual situación permitiendo que las radios comunitarias sin fines de lucro ocupen un 5% del espacio existente. Como bien dije antes el proyecto es un avance, pero sólo un avance marginal si lo comparamos con lo que esta ocurriendo en otros países del globo donde el espacio para transmitir se distribuye de manera equitativa entre lo que es negocio de lo que no es, otorgando en muchos casos una división del espectro igualitaria en tres tercios, es decir, un tercio de ella para la actividad comercial, otro para el estado, y finalmente uno para la sociedad civil sin fines de lucro, existiendo en estos países una distribución realmente democrática para el uso radial del espacio.De todas formas, más allá de cualquier sustento oficial a las radios comunitarias pienso que es importante que seamos nosotros quienes también apoyemos estas iniciativas pues la existencia de estos pequeños medios de comunicación son en cierta medida una voz de alerta y una buena herramienta que juega en contra del progresivo aumento de la concentración de los medios de comunicación pues sus nocivos tentáculos son tan latentes hoy en todo aquello que nos informa que a estas alturas ya casi no sorprende y no parece sospechoso que muchas veces al leer un diario, ver la tv. o escuchar la radio, da la idea de que todos los chilenos estamos pensando igual…
Aquí les dejo los links de dos radios comunitarias perseguidas:
Radio Placeres de Valparaíso
Radio Sin Tierra de La Reina, Santiago




1 comentarios:
Hay que apagar la tele!!!
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