Mientras más caro mejor

miércoles, abril 15, 2009

Feliz no debería sentirme por haber estudiado en una universidad tradicional, pues luego de leer tanto La Tercera los domingos creo que ya estoy convencido de que lo mejor que puedo hacer si llego a tener hijos es matricularlos a ojos cerrados en la Universidad Adolfo Ibáñez. También la otra alternativa que tengo es dejar de entretenerme con tanta mentira escrita y no leer el diario los domingos, mas es un vicio que cuesta dejar...
Yo nunca viví aquello de cuando la educación si era un derecho, y era algo gratuito que el estado se encargaba de entregarte si tenias los meritos para ello, pero al parecer aquello fue una muy mala idea pues quienes vivieron semejante experiencia hoy reniegan de ella y ya no piensan volver ha aplicar tan disparatada práctica de un loco pasado. Tal vez por esa razón hoy los destinos particularmente de la educación superior están entregados a su suerte, tal vez por eso hoy se cierran y se abren universidades, institutos y centros de formación técnica como quien abre un nuevo pub pues es un negocio de demanda segura y de muy bajos costos en la mayoría de los casos si se contrasta con las ganancias.
Hace un tiempo recuerdo que viendo cierta serie de tv. en un quiebre astutamente irónico uno de los personajes se jacta de haber estudiado en Harvard, “la universidad más cara del país y por lo tanto la mejor”… hoy nuestro país se acerca a pasos agigantados a semejante realidad que no debería dejar de ser preocupante para todos nosotros pues sus nefastas consecuencias ya se dejan ver por ejemplo en la sobresaturación de las principales carreras pues estas universidades no piensan en lo que necesita el país sino solamente en abrir aquellas carreras que le sumen réditos.
Aunque todavía confío que todo esto es sólo un azar del mercado y no una idea bien pensada para que nunca exista un cambio, hoy la realidad latente y cada vez más evidente a nivel de educación superior es que tenemos universidades para ricos, universidades para clase media, universidades para buenos alumnos, universidades para malos alumnos, universidades diferenciales para alumnos simplemente idiotas, carreras ficticias cuyo campo laboral no existe y también universidades ficticias de origen y destino igual de ficticio. Tal vez pueda sonar fundamentalista pero con el tema de la educación no puedo dejar de serlo y me parece escandaloso que los destinos de la educación estén completamente enjaulados en las mágicas manos del mercado hipotecando un destino que sólo aumentará la brecha de las injusticias sociales pues la única forma de poner coto a este desparpajo es un cambio estructural entorno a lo que queremos todos con la educación. No me parece justo que en el futuro la vara con que midamos la calidad de una universidad y de sus egresados sea en razón de cuanto paguen estos como ocurre hoy en la educación básica y media. No olvidemos la revolución pinguina, no olvidemos el problema latente que existe hoy gracias a la democracia de los consensos donde una vez más se impuso el equilibrio a favor de una minoría por sobre los intereses de la mayoría de los queremos que las cosas cambien pues indignación debería causarnos a todos que nada absolutamente nada se soluciona con la nueva ley general de educación...

3 comentarios:

Leo paredes dijo...

Muy de acuerdo.

Tb veo que la solución debe ser de manera radical. Pero cada vez siento más impotencia, no veo ni voluntad, ni exigencia ciudadana.

Uff, me cansa el tema, por el momento concientizar en lo posibe, me imagino que esta guerra será a largo plaza

Comos perros corriendo tras la pierna a la cual nunca le enterraremos los caninos...
bendito seas...
Salud Terricola!

Alvaro dijo...

Mario, por favor no prives a tus hijos de tener una educación de calidad. Tema complicado, la sobre saturación explotará en un momento, y ahi todos irán a pedir explicaciones a los Chicago Boys, para que nos digan como el mercado regulara el problema esta vez.

Saludos, buenas letras, y buen diseño. Agradable a la vista.

 
 
Copyright © Mario Amigo