¡La micro ballena! -con terror alguien exclamó- cuando se acercó aquel mamífero mecánico que nos tragó. Sin saber bien que hacer, me abro paso por el mar humano de los estrechos pasillos de su cuerpo, pensando que ni el cielo gris de este día ni las muecas tristes del resto de las victimas me intimarán a escribir mi temible ballena con uve. De pronto, un súbito temblor bajo mis pies anuncia nuestra partida cuando ella moviendo su arrugada cintura de oruga, y escupiendo el vaho que sale de su chata nariz, amargamente intenta nadar por el oscuro asfalto de las calles de Santiago, quejándose cada vez que encuentra colmados paraderos verdes sin algas...
Breve historia de la bicicleta
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Repaso de los hitos más importantes en la evolución e historia de la
bicicleta
vía Mi Caballito de Acero
Hace 3 horas

2 comentarios:
mi pololito ballenero yo te amo a ti con todo mi corazón de ballena y de planta llovida
me dio pena la historia, porque me imagino un mar triste, y el mar jamás debería ser así, debería estar lleno de colores y algas larguiruchas bailando chachachá, por eso propongo una campaña: ponle color a tu ballena; siempre que te subas a una micro, debes hacer algo para tener una micro feliz, y si todos hacemos lo mismo (y tenemos suerte) algún día vamos a tener diseños de combis setenteras, pero en las micros del TranSardina. :)
Saludos Mario!
LU
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